Un día de tour por la tierra del último samurai: Kagoshima

¿Sabías que Kagoshima es como un libro abierto de la historia de los samuráis? Acá vivió el último de ellos, y aunque no es la misma historia de la película de Tom Cruise, ¡igual te recomiendo mirarla antes de venir! Así ya venís con una idea de cómo era la cosa por acá en la época de los samuráis.

Mañana: Subiendo y Bajando el Cerro Shiroyama

Para arrancar el día con todo, la idea es ir directo al estacionamiento del Parque Shiroyama. Queda allá arriba, en la cima de un cerro, ¡con una vista que te deja boquiabierto! Ahí nomás vas a encontrar unas tienditas con recuerdos y unos baños que están impecables, ideales para una paradita antes de empezar el recorrido. ( en una hora minimo no encontraras otros sanitarios) Después, vamos a ir bajando el cerro para ir descubriendo los secretos del último samurái.

Desde el estacionamiento, seguí el sendero lleno de árboles que te lleva directo al Observatorio del Parque Shiroyama. Son cinco minutitos de caminata, ¡una delicia entre los árboles! El camino está súper cuidado, y desde el observatorio tenés una vista increíble de toda la ciudad y del imponente volcán Sakurajima, que casi siempre está con su humito de rigor.

Después de deleitarte con la vista, volvemos a caminar por el bosque, pero esta vez, ¡todo de bajada! Vamos bordeando lo que antes eran las murallas del castillo, hasta llegar al lugar donde Saigo Takamori, el último samurái, se escondió por cinco días antes de que terminara su lucha. En esta misma bajada, a mano derecha, vas a encontrar un lugar con 13 budas de piedra. Este lugar es un espacio de adoracion que los locales frecuentan. Las estatuas son originarias del siglo XVIII y cada una tiene una expresión distinta. Es un sitio  pequeño pero lleno de significado. 

En algunas partes del camino no hay vereda, así que hay que caminar por la calle, pero no te asustes, ¡está señalizada la zona para peatones!

La bajada es súper linda, ¡te conectás con la naturaleza y con la historia al mismo tiempo! Los puntos clave, como el escondite del samurái, tienen unas explicaciones bien completas de la historia del lugar, y eso le da un toque especial a la visita.

¡De la Historia al Shopping!

Cuando llegamos a la ciudad, allá abajo, lo primero que se ve es la puerta principal del Castillo Tsurumaru. Si no es lunes (ese día está cerrado), podés entrar y conocer por dentro este lugar que es súper importante para la historia de la ciudad.

Un poquito más adelante, por la misma calle, te topás con la estatua de Saigo Takamori. Algo que me llamó la atención mientras caminaba por ahí, fue ver los peces que nadan en el canalcito de agua pegado a la pared, ¡utan diferente a otras veredas! La estatua es imponente, y  con ella termina la parte histórica de nuestra visita.

A solo unos pasos de ahí, tenés la zona comercial. Hay calles techadas llenas de tiendas y restaurantes, y otras calles abiertas que también tienen de todo para comprar y comer. A mí me encantó encontrar tiendas con diseñadores locales que vendían sus cosas. Los precios eran razonables y la calidad, ¡de primera! Especialmente la ropa para mujer, había mucha variedad.

Te recomiendo elegir uno de los tantos lugares para comer en esta zona y hacer una buena parada antes de seguir nuestro camino al siguiente destino. ¡Un buen asado no vas a encontrar tan facilmente, pero la comida de acá es riquísima! Podría decir que fue de las comidas mas ricas de nuestra gira por Japón, y fue en un restaurante familiar muy pequeño que encontramos cerca de la calle peatonal con galerias, boutiques y negocios. Hay infinidad de opciones para comer!!! Nosotros optamos por comida japonesa tradicional cocinada en el momento por la familia que atendia el local.

Tarde: Rumbo a la Isla Sakurajima

Por la tarde, nos vamos para el puerto de Kagoshima para tomar el ferry a la isla de Sakurajima. Sale cada 15 minutos y el viaje dura lo mismo, ¡rapidísimo! Si no te dio tiempo de comer, dicen que los Ybukin Udon Noodles del ferry son una maravilla (yo no los probé, así que no te puedo dar mi opinión, pero leí muchos comentarios buenos).

Al bajar del ferry, está la Oficina de Turismo, donde te pueden dar toda la info de lo que se puede hacer en la isla. A dos minutos nomás, tenés el Santuario Tsukiyomi, y a unos ocho minutos caminando, está el Pediluvio Yogan Nagisa Park. ¡Ahí es donde podés meter los pies en un pediluvio de 100 metros de largo, alimentado por un manantial termal natural que viene de 1000 metros de profundidad! El agua es color terracota porque tiene hierro. ¿Qué te parece si aprovechamos para relajar los pies cansados del viaje mientras contemplamos la Bahía de Kinko de frente y el Sakurajima al fondo? ¡Y lo mejor es que es gratis!

Si no llevás nada para secarte los pies, no te preocupes, podés comprar toallas originales de Sakurajima en el Centro de Visitantes de Sakurajima y en la Posada Rainbow Sakurajima. ¡Así volvés con un souvenir práctico!

También en la isla, si te animás, podés tomar un taxi desde el puerto hasta el Observatorio de Lava Arimura. Son unos 20 minutos en auto, y desde ahí tenés una vista espectacular del volcán activo. Hay varias actividades mas pero estas son las que consideramos en nuestra visita. 

Después de recorrer esta isla tan particular, volvemos a tomar el ferry de regreso a Kagoshima para seguir conociendo este país tan lindo.

¿Qué te parece este recorrido? ¿Listo para la aventura?

Si vas a hacer un crucero por Asia ( Japon y Corea) ¡Seguí planificando tu aventura! Si querés más ideas y tips para tu visita, te recomiendo leer el resto de los artículos que preparé en el blog de los puertos que tocan en muchos de estos itinerarios, dale click aqui.

Si estas planeando un viaje por Japon, hace click aqui para mas guias e itinerarios de este destino. Y si tenes preguntas o comentarios, contactame que estoy a un click de distancia! Con gusto te ayudo a estructurar tu viaje.

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